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Nuestra experiencia en el restaurante 58 de la Torre Eiffel

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  • Categoría de la entrada:Europa
  • Última modificación de la entrada:septiembre 6, 2024

Corría el año 2016 cuando tuvo lugar un acontecimiento muy importante en la vida de los Hope ¡nos casamos! Así es, decidimos dar ese gran paso en nuestras vidas. Todos sabemos que además de la gran fiesta, la luna de miel siempre será una parte muy especial. Hay tantos destinos como gustos y presupuestos, en nuestro caso debo decir que Handy tuvo el gran atino de elegir una ciudad que para muchos es la obligada para una luna de miel, la ciudad del amor, París.

Dentro de todas las actividades que hicimos y que desarrollaremos en otra publicación, Handy se lució reservando en el restaurante 58, nada más y nada menos que en el primer piso de la Torre Eiffel. Si ya de por sí, estar debajo de esa majestuosidad es imponente, subir para tener una cena romántica en ese lugar, es realmente especial.

Nuestra experiencia comienza desde que salimos del Hotel, tuvimos que pedir Uber ya que la distancia si era algo a tomar en cuenta. Al llegar a un costado de la Torre nos acercamos a una taquilla en donde revisaron nuestra reservación, que, por cierto, dice claramente que existe un código de etiqueta, aunque no todas las personas que vimos en el restaurante lo cumplieron. El código era formal/casual, yo me fui de traje, camisa y sin corbata, Handy con un vestido en el que lucía genial.

La reservación que se había pagado previamente en línea ya incluía el pase directo al elevador que nos sube al primer piso. Esto es muy importante, recordemos que la Torre Eiffel es visita obligada en París, y si a eso le sumamos que nosotros fuimos en verano, la cantidad de gente que quiere subir es realmente impresionante. De hecho, escuchamos a una persona decir que había estado formada 8 horas. 

Sin ese contratiempo, subimos en pocos minutos al restaurante. Desde que entramos la sensación de elegancia era más que notoria. Había mucha gente dentro, pero eso no impidió que de inmediato nos atendieran con una gran sonrisa para llevarnos a nuestra mesa. Handy seguía sorprendiéndome, reservó un lugar justo en la ventana en la que podíamos ver el atardecer con una vista impresionante a la ciudad.

Los meseros siempre estuvieron atentos en todo momento haciéndonos sentir cómodos. El menú que eligió Handy fue el Premium (me seguía sorprendiendo). Aquí les dejo la foto del menú.

Sin duda que los platillos fueron exquisitos, desde el primer tiempo acompañado de una copa de Champagne, hasta el postre, nos llenaron de una combinación de sabores que difícilmente vamos a olvidar. Bueno, en mi caso a excepción de uno, y ya que estamos siendo honestos, no pude comerme el hígado de pato, su sabor fue muy fuerte para mí, sin embargo, a Handy le encantó, sin duda tiene un paladar más refinado.

Les dejamos algunas fotos de cómo se veían los platillos.

Mientras cenábamos, la plática fluyó tan rica como siempre, acompañados del atardecer, vivimos una noche maravillosa. Si pudiera poner de ejemplo para decir que algo es mágico, tendría que decir que la cena en mi luna de miel, en el restaurante 58, en la Torre Eiffel, en la ciudad del amor, París.

Pero bueno, y ¿cuánto cuesta una cena como la que tuvimos? Para el 2024 este es el precio:

En la actualidad el nombre de Restaurante 58 cambió a Madame Brasserie Restaurante, sin embargo, la calidad y la experiencia es la misma. Como conclusión quiero recomedarles la visita, vale mucho la pena pagarlo, el costo resulta muy barato tomando en cuenta la gran experiencia que les espera, y si es acompañado de un atardecer, pero aún mejor, de la persona a la que amas, será un recuerdo que les marcará toda la vida.

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